Los primeros vinos de Bodegas Torrevellisca aparecieron en el mercado español en 1993. La aceptación de vinos Torrevellisca ha sido tan grande, que se tomó la decisión de aumentar la capacidad de las bodegas de envejecimiento, con el fin de poder consagrar una parte de la producción a la exportación.

Las instalaciones se extienden sobre 48.450 m2 de terreno, de los que 1.920 están destinados a bodegas y calados. Sus naves albergan 600 barricas de roble americano y francés, y más de 20.000 botellas reposan en su botellero, donde los vinos Torrevellisca adquieren la redondez precisa. La bodega está dotada con depósitos de fermentación controlada de acero inoxidable y las instalaciones se completan con una línea de embotellado de más de 2.000 bot./hora.

A pesar de contar con esta infraestructura de primer orden, Bodegas Torrevellisca sigue controlando su capacidad productiva con el fin de continuar ofreciendo vinos de alta calidad.

Los vinos Torrevellisca, escogidos según los términos con un proceso de rigurosa selección, son sometidos a envejecimiento en barricas de roble y después embotellados. Es en la botella donde el vino alcanza el apogeo de su evolución, protegido de todo contacto con el aire. El largo proceso exige en cada momento cuidados atentos de viticultores, catadores y enólogos. Al final, el vino revela la excelencia que la naturaleza le ha conferido.